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Las vida secreta del cabello


Tu cabello es un atuendo glorioso, pero como todos los demás órganos, requiere un buen cuidado para prosperar. Aunque a veces, a pesar de las atenciones, no se comporta de la manera que esperas: se vuelve mustio en vez de brillante tras usar tu producto alisante favorito, o comienza a partirse o caerse sin ninguna razón aparente. Te preguntarás ¿qué podría afectar la apariencia o el comportamiento natural de mi cabello de la noche a la mañana? En este blog vamos a exponer algunos de esos factores, y la manera en que pueden estropear, por ejemplo, un tratamiento de queratina.


Alcohol

El alcohol es una sustancia recreacional que contiene cero calorías y ningún valor nutricional. El etanol del alcohol actúa como un diurético que extrae el agua de tu cuerpo a través del sudor y la orina, lo cual lleva a la deshidratación. Cuando tu cuerpo se deshidrata se dificulta la circulación sanguínea, y esto reduce el suministro de nutrientes a los folículos pilosos. El resultado es una mala nutrición del cabello, crecimiento limitado y una reducción de la capacidad para absorber sustancias en disolución a través de las fibras y el cuero cabelludo.


Hormonas

Tanto hombres como mujeres pueden presentar desbalances hormonales que afectan la apariencia y el comportamiento del cabello. En las mujeres, dos de estas hormonas son las más relevantes: el estrógeno y la progesterona, ambas directamente responsables del crecimiento del cabello. A medida que envejecemos, los niveles de estas hormonas disminuyen, lo cual conlleva a la reducción y caída del cabello.

Luego están las hormonas andróginas, también llamadas hormonas masculinas, que incluyen la testosterona y la dihidrotestosterona. Al disminuir los niveles de estrógeno y progesterona, aumentan los de hormonas andróginas; esto encoge los folículos, y eventualmente provoca la debilitación de la estructura del cabello y su caída.


El ciclo menstrual también puede modificar tu cabello. Las hormonas fluctúan mucho durante el período, aunque por suerte los cambios son temporales y no deberían tener un impacto permanente sobre la salud de tu cabello. Cuando menstrúas, se disparan los niveles de testosterona y esto aumenta la producción de sebo. Ello provoca que tu cabello se vuelva más graso que de costumbre, afectando la absorción interna de nutrientes tanto como de sustancias químicas externas, incluso de la humedad ambiental. Tu cuero cabelludo se vuelve más sensible e irritable. Al inicio de tu período bajan los niveles de estrógeno y con ellos los de hierro, provocando una mayor pérdida de cabello. En algunos casos, la caída es proporcional a la abundancia de flujo.


Muchas mujeres experimentan una disminución de volumen y longitud del cabello durante la menopausia. Esto es debido a la disminución de los niveles de estrógeno que acompaña la menopausia, y provoca que se caiga el cabello en su fase de crecimiento. Después de la menopausia el cabello se vuelve más frágil y se parte con mayor facilidad, debido a que las nuevas fibras que salen de los folículos son más finas y delgadas.


Azúcar en sangre

Un aumento o disminución repentinos de los niveles de azúcar pueden provocar escasez y pérdida de cabello. Puede impactar el ciclo de crecimiento, ya sea para impulsarlo o limitarlo, y puede impedir el desarrollo de nuevas fibras. Si tus niveles de azúcar se mantienen elevados durante mucho tiempo, pueden verse afectados varios órganos, tejidos y vasos sanguíneos. El daño a los vasos sanguíneos restringe la circulación y el suministro de nutrientes a la zona del cuero cabelludo y los folículos. Esto a su vez afecta la producción y suministro de proteínas como la queratina, modificando la porosidad y capacidad de absorción del cabello.


¿Entonces qué pasa si aplicas un tratamiento de queratina bajo estas condiciones?

Un tratamiento de queratina es un procedimiento alisante que normalmente consiste en una combinación de altas temperaturas y químicos potentes. Si tu cabello está dañado o debilitado, no será buena idea realizar un tratamiento de este tipo, pues podría empeorar la situación. Por ejemplo, no es recomendable aplicar un tratamiento de queratina el día después de tomar muchos cocteles:tu cuerpo y tu cabello pueden estar deshidratados y tu azúcar en sangre estará baja, lo cual significa que tu cabello puede quedar quebradizo, o incluso partirse, tras el tratamiento. Otra posibilidad, menos catastrófica pero igualmente indeseable, es que el tratamiento no sea absorbido adecuadamente por las fibras capilares, y el resultado final sea un cabello menos liso o suave de lo que esperabas.


Como ya mencionamos, durante el período tu cuero cabelludo se vuelve más sensible, así que puedes experimentar alguna reacción adversa a los componentes químicos de un tratamiento de queratina. Las probabilidades son variables, por lo que recomendamos hacer siempre una prueba de sensibilidad, aplicando una pequeña porción del producto en la mano o un área del cuero cabelludo durante unos minutos y verificar la reacción. Igualmente, el aumento de producción de sebo durante el período afecta la forma en que tu cabello absorbe estos químicos, por lo que, incluso cuando no se produzca una hipersensibilidad, es posible que el tratamiento no sea tan efectivo durante estos días.


Pero si eres diabétic@, menopáusica o un animal de fiestas, no tienes que abstenerte de usar tratamientos alisantes. Sólo asegúrate de tomar tu medicación regularmente, y verifica tus ciclos biológicos, encuentros festivos y cambios de estilo de vida antes de fijar cita en el salón.

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